Es de esperarse la queja de la población para que el gobierno revise la ley de hidrocarburos, por los altos precios de los combustibles. Conllevando esto cada vez mas a un constante aumento en los productos de primera necesidad y del transporte, convirtiéndose en un dolor de cabeza para los ciudadanos que han tenido que someterse a un ajuste en su presupuesto, mientras sus salarios estancados.
No es justo que los comerciantes, transportista decidan aumentar los artículos y los pasajes, sin que el gobierno intervenga para defender a los ciudadanos que cada día viven un trauma cuando tienen que salir a las calles y enfrentarse a la dura realidad.
El gobierno tiene que citar a la mesa redonda a todos los sectores y buscar una salida que beneficie a la población que esta siendo golpeada.
De no ser así, estará expuesto a un caos, con la amenaza de protestas, esto llevaría a un incremento en la delincuencia y violencia.
Ya no se puede aplicar el refrán “A MAL TIEMPO, BUENA CARA”, que hay que sobrellevar los problemas de la vida soportando en silencio. Todo llega hasta un punto.
Tenemos que ser realista y enfrentar la realidad que esta viviendo la población.







